Hijo mayor del matrimonio de Isaura y Miguel, el Presidente Nacional
recuerda que desde muy pequeño oía la sirena del
cuartel de bomberos que quedaba frente a su hogar familiar en
Los Ángeles, admirando la salida de los carros y sus tripulantes
a enfrentar el siniestro. Hoy, Miguel Reyes reconoce que en aquella
imagen de su infancia estaba un "bichito" que había
llegado a su vida para quedarse.
El
terremoto de 1960 lo obligó a culminar sus estudios secundarios
en Santiago, lo que se concretó en el tradicional liceo
"José Victorino Lastarria" de la capital, con
un joven Miguel Reyes que ya tenía la claridad de que sus
intereses se orientaban a lo humanista.
Ingresó como voluntario del Cuerpo de Bomberos de Florida
en su región natal a los 22 años de edad, y tras
un receso a partir de 1973, regresó a las filas de ese
cuerpo en 1978, donde llegó a alcanzar el cargo de superintendente,
el que ejerció durante 27 años. Durante ese lapso,
su progresivo interés en aportar al desarrollo del bomberismo
voluntario en su región y en el país, lo llevaron
a desempeñarse como Asesor Jurídico del Cuerpo de
Bomberos de Concepción, del Consejo Provincial y del Consejo
Regional, siendo también Vicerrector de la Sede Bío-Bío
de la Academia Nacional de Bomberos, Inspector Nacional de Asuntos
Jurídicos, Director Nacional y Vicepresidente Nacional
de Bomberos de Chile.
" La
experiencia acumulada durante ocho años en el Directorio
Nacional, con dos períodos de Director y dos de Vicepresidente
Nacional, me ha permitido conocer la realidad de los Cuerpos de
Bomberos distribuidos a lo largo y ancho del país, sus
necesidades, así como sus fortalezas, por lo que junto
a los restantes miembros del Directorio Nacional, pondremos las
mejores energías para llegar a cada uno de estos Cuerpos".
Entre las tareas destacables de su quehacer como Oficial Nacional,
queda de relieve haber sido el gestor del ingreso a la institucionalidad
bomberil de los procedimientos sustentados en proyectos, abriendo
el bomberismo chileno a todas las posibilidades que, sobre esa
base, permiten financiar infraestructura y equipamiento para el
servicio, por ejemplo, a través del acceso al Fondo Nacional
de Desarrollo Regional (FNDR) que resuelven los Gobiernos Regionales
del país. Con esta finalidad, activó fructíferos
contactos con los organismos públicos y privados que se
encontraban a la vanguardia en este tema.
También cabe señalar su gestión al frente
de las acciones que derivaron en la implementación académica
de la capacitación en materia de siniestros portuarios
y, en la misma línea, la concreción de un convenio
de cooperación con la Armada de Chile.
En materia de contactos internacionales, en 2003 fue delegado
del Directorio Nacional para dictar una clase magistral sobre
el bomberismo chileno ante representantes de servicios bomberiles
de América, en un seminario técnico desarrollado
en Brasil. Además, presidió una delegación
de conocimiento e intercambio académico que, en 2004, realizó
una visita de trabajo al Cuerpo General de Bomberos Voluntarios
de la República del Perú.
Lo anterior, desde luego, sumado a su aporte profesional en las
diversas materias jurídicas que debe atender la institución,
participando para ello en el seno del Departamento Jurídico
de Bomberos de Chile.
"Desde
hace ya varios años que la Junta Nacional ha potenciado
el trabajo de los Consejos Regionales, a los cuales les ha entregado
no solo variadas facultades, sino que la responsabilidad en la
asignación de parte de los recursos económicos contemplados
en la ley de presupuesto para los Cuerpos de Bomberos, conjuntamente
con dotarlos de personal profesional y tecnología de última
generación. Mi decisión es fortalecer la acción
de los Consejos Regionales, obteniendo aportes económicos
relevantes para la renovación del material mayor, adquisición
de material menor y construcción de cuarteles. Por otra
parte, para potenciar este trabajo que realizan, los acompañaremos
permanentemente en sus reuniones regionales"
Así, no resulta extraño que la postulación
que hizo de su nombre el Consejo Regional de Bomberos de la Región
del Bío-Bío en aquella sesión de Asamblea
Nacional de 2006, concitara el mayoritario respaldo de los asistentes
con derecho a voto, y menos extraño aún que, a poco
de haber asumido su alto cargo, el propio Miguel Reyes se autodefiniera
precisando que "Yo soy un voluntario más de los 306
Cuerpos de Bomberos del país".
Su
senda en lo profesional ha estado enmarcada en la "pasión
por el Derecho", ámbito en el cual además
del ejercicio liberal de su título, se ha dedicado a la
docencia superior en Derecho Constitucional e Internacional.
Escríbale al Presidente, mreyes@bomberos.cl